Solo por Europa – Francia (Parte 3)

Estación de buses de París. Desértica. Nadie a quien preguntarle cómo llegar al hostel. Caminando por los pasillos encuentro a uno que parece saber. Indicaciones de por medio, agradezco y me pierdo por la red de subterráneos. Tras 45 minutos llego al hostel, ubicado en un barrio con buena presencia de árabes y africanos. Muchos sitios donde comer kebabs, almacenes de barrio y pequeños bodegones donde se reúnen por las noches los borrachos de París. Justo pegado al hostel pasa un canal y creo que estoy sintiendo la fuerza del río Sena. Pero no. Es simplemente un canal.

Me pego una ducha veloz. No quiero perder ni un segundo más. Desesperación por ver la Torre Eiffel. De nuevo pido indicaciones para moverme rápido y sin problemas por la red del subterráneo. Infinita. Arriba del vagón, atestado de gente por cierto, voy mirando el mapa. Marco la ubicación del hostel y algunas de las atracciones que se me vienen a la cabeza. Sé que tengo una semana para conocer París, no hay tanto apuro tampoco.

Cuando frena en la estación Trocadéro un mundo baja. Cuido mis bolsillos como buen desconfiado pero nada pasa. Ni en ese momento ni nunca. Subo las escaleras. Camino unos treinta pasos y en el trayecto voy esquivando un sinfín de personas, todas ellas con sus cámaras galácticas colgadas de sus pobres cuellos.

Allí vooooy

Allí vooooy

Y allí está. Impresiona. Impone respeto. Es muuuuucho más grande de lo que creía. Es elegante. Es fuerte y es tan fashion que de noche brilla para todos. Me acuesto sobre el pasto del Trocadéro y la contemplo durante, al menos, una hora. Mientras tanto, otros tantos consumen sus memorias. Le sacan una e infinitas fotos. Bueno, yo también. Todos.

LA torre

LA torre

La fila para subir es infernal. Evidentemente no es el momento. Paso por debajo de la torre, me acuesto sobre los pastizales de Champ de Mars y vuelvo a contemplarla. Alejandro Gustavo te pasaste, es única.

Sigo caminando. Paseo por los coquetos Campos Elíseos. En una de las esquinas, ubico un puestito en el que veo desfilar unos panchos muy prometedores (después les cuento cómo me ardió la boca, estaba super mega archi PICANTE la mostaza que le puse arriba). Para completar la bienvenida a la ciudad piso mierda. Una buena porción. Tal vez sea mi día de suerte. En realidad lo es, estoy en París.

La torre se puede observar desde cualquier lugar

La torre se puede observar desde cualquier lugar

Paso por el local del Paris Saint Germain (PSG) y pregunto si aún quedan entradas para el partido del fin de semana contra el Niza. Negativo. Igual llegado el momento intetaré presenciarlo de alguna forma (no me tengo que olvidar de contarles la historieta con los morochos de la reventa el día del partido).

Llego hasta el Arco del Triunfo. Pienso que es demasiado grande para un solo arquero, tal vez deban defenderlo varios.

Campos Elíseos desde arriba...

Campos Elíseos desde arriba…

Vuelvo al hostel. Me cruzo con un grupo de argentinos que ya había conocido y quedo en recorrer París junto a ellos al día siguiente. Subo a mi habitación. Hay varios pibes jugando cartas y tomando alcohol. Entre muchos personajes allí presentes resalto al hongkonés que me pregunta: “Tu nombre es ‘San Diego’, como la ciudad norteamericana?”. Yo le respondo que mi nombre era Santiago, no San Diego. Pese a repetírselo en varias ocasiones, decide cambiarme el nombre. Su actitud me calienta demasiado y pienso en pegarle. No da. “Mr. Chow” lo llaman, no sé por qué, pero imaginate la caripela de la que te hablo.

Esa misma noche conozco a Gonzalo y Edimilson. El primero, un argentino que esta dando una vuelta por Europa. Trabaja en ESPN, donde suele pelearse con “Quique” Wolf. Un grande. “Edi”, brasilero él, esta en París luego de haber trabajado como profesor de inglés en una escuela ubicada en Praga, gracias al Programa Ciudadano Global de AIESEC.

Picnic + ascenso a la Torre Eiffel

Al día siguiente recorro la “Ciudad de la Luz” con Bruno, Matías y Tomás, tres chicos argentinos que conocí en otras latitudes del continente (Berlín y Amsterdam). Hacemos un recorrido clásico y cuando el sol comienza a esconderse decidimos llevar adelante uno de los rituales más comunes en París. Picnic de cara a la Torre Eiffel.

Salen los saaaaanguches

Salen los saaaaanguches

El dilema. Comer algo dulce o salado? Uno de los chicos propone comprar algunas facturas en una patisserie pero a mi, fiel y acérrimo defensor de lo salado, no me convence. Tras un intercambio de puntos de vistas, el dilema se resuelve a mi favor. De la misma patisserie nos llevamos unas baguettes. Al lado hay un almacén donde compramos fiambres y cervezas.

De camino a la torre nos percatamos de que las cervezas son “sin alcohol”. PAREN LAS ROTATIVAS. Cerveza sin alcohol? No jodamos. Es una falta de respeto. Estamos todos de acuerdo. Nadie quiere tener nefasto recuerdo del picnic frente a la Torre Eiffel. Demás está escribir que las cambiamos por unas dignas.

Panza llena. Corazón casi contento. Claro, falta la frutilla del postre. El ascenso a la torre. Afortunadamente, a esa hora (alrededor de las 9 PM) no hay fila. Nada. Entramos directo a la boletaría y de ahí al ascensor. Hasta los 24 años el ticket de ascenso completo cuesta 13 euros. Hay una opción un poco más económica, pero para eso debés subir hasta el segundo nivel por escalera. Allí te esperan unos 720 escalones. Por las dudas, que arriba te espere un médico 😉

Arc de Triomphe

Arc de Triomphe

La panorámica es impresionante. El sol se pierde en el horizonte. Las luces de la ciudad están encendidas. Qué noche Teté….

La torre iluminada...

La torre iluminada…

Paris...

Paris…

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11 Respuestas a “Solo por Europa – Francia (Parte 3)

  1. Visité solo varias de estas ciudades en un viaje de mochilero que hice hace 2 años. Leer tu blog me ha hecho recordar cada segundo. Saludos desde México

  2. Hola! yo quiero ir a recorrer Francia, pero tambien iria sola y para ser sincera me da un poco de miedo jajaja, ¿es seguro? ¿hay alguna parte que no me recomiendes?

    • Hola Claus.
      Despreocupate, Francia, como así también casi toda Europa, cuenta con estándares muy altos en lo que se refiere a seguridad. Si usás el sentido común, no tendrás problemas!
      Cualquier consulta, no dudés en preguntar!
      Saludos

  3. sos un maestro !!!! el año 2015 quiero recorrer europa solo !!! y conseguir compañera por el camino !!!! es lo mejor no ???? como se manejan con el dinero, todo con tarjetas ?? o con efectivo tambien !!! un abrazo. leonardo.

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